Audios filtrados; presuntas coimas; relato libertario roto; vetos en discapacidad y jubilaciones; economía frenada, tasas de interés volando; dólar intervenido; Congreso adverso; grabaciones en la Casa Rosada; paranoia y desconfianza en la cúspide del poder.
Nada, absolutamente nada de lo que el presidente Javier Milei, Karina Milei y la Casa Rosada habían pensado para este tramo de la campaña electoral está resultando como estaba planificado. ¿Nada Marcha Acorde al Plan?
A una semana de la elección en la provincia de Buenos Aires, que marcará el pulso de la contienda de octubre, cuando se defina el próximo Congreso, Milei atraviesa su peor crisis con dos de sus principales ejes discursivos averiados: la transparencia (o corrupción) y la economía.
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Muchos más porque la estrategia elegida por el asesor Santiago Caputo de “nacionalizar” la elección centrando la comunicación de la campaña en el propio Presidente evidencia dificultades que podrían derivar en la apatía, la baja participación, la predominancia de los aparatos territoriales y hasta la eventual fuga de votos. La campaña está centrada a tal punto en el Presidente, que a muchos candidatos libertarios les está vedado dar entrevistas.
El escándalo por las presuntas coimas en la Agencia de Discapacidad Nacional (Andis) pega de lleno en el Presidente. Involucra directamente a su hermana (quien nunca tuvo una buena imagen) y proviene de uno de sus mejores amigos, Diego Spagnuolo, asiduo visitante de Olivos y de la Casa de Gobierno.
La Casa Rosada demoró más de una semana en ordenarse discursivamente y todavía carece de estrategia judicial clara.
Al escándalo de los audios se le sumaron filtraciones en el seno de la Casa Rosada con la voz de Karina, el viernes pasado. De ser ciertos los audios, la fragilidad sería extrema.
Pero los audios son la “frutilla del postre” de una serie de escándalos que hasta ahora no venían registrando una baja en la imagen del Gobierno: $Libra, venta de candidaturas, denuncias por pedidos de retornos en el PAMI y en la Anses, valijas sin control en la Aduana, entre otros.
El cuadro se complementa con una economía deprimida, pese a los números que agitan en el oficialismo. El mal humor se palpa en la calle y comienza a verse reflejado en los sondeos de opinión pública y en la caída de los índices de confianza del consulmidor.
El propio Indec informó caída en los autoservicios mayoristas, en un contexto en el que el dólar futuro continúa intervenido pese a la narrativa oficial. Las altísimas tasas de interés frenan la economía y ponen a miles de empresas en una situación límite por el costo del dinero y la falta de financiamiento.
Incluso asoman ruidos en el equipo económico. El Presidente tomaría decisiones económicas sin el aval del ministro Luis “Toto” Caputo.
El Presidente se quedó sin relato: crecen las denuncias y escándalos de corrupción y la economía no despega.
En ese contexto y con Milei recibiendo las esquirlas de las dificultades, la Casa Rosada no muestra reeacción y hasta el momento no da signos de recalibrar la campaña. Con el Gobierno aturdido, son muchos los integrantes del oficialismo que ni se esfuerzan por mostrar una convivencia ordenada entre el ala digital de Caputo y la pata karinista, representada por el clan Menem.
En Provincia, sostendrán en las dos últimas semanas lo que se llama la “pedagogía del voto”. Es decir, una serie de insumos para distrubuir a través de plataformas digitales la necesidad de ir a votar y de desterrar “al kirchnerismo para siempre”.
Los referentes territoriales que caminan las diversas seccionales sostienen que no hay clima electoral y que la población bonaerense no está anoticiada de qué se vota el próximo 7 de septiembre. En ese escenario, la baja participación favorecería el trabajo de los aparatos terrtoriales del peronismo.
Con todo, los libertarios entienden que la pelea será en la primera, tercera y octava sección. El miércoles, Milei cierra la campaña bonaerense en Moreno.
Más allá de la elección bonaerense, el Presidente mira la nueva conformación del Congreso, que será clave para las reformas que el oficialismo impulsará en la segunda mitad del mandato. Con el relato de la transparencia dañado, la elección podría tornarse cuesta arriba, incluso en la región central, la que a priori es favorable al oficialismo.
Hasta acá, el relato oficialista señalaba que la elección bonaerense era difícil pero que octubre le era favorable, aunque las alarmas comenzaron a encenderse.
La preocupación en la Provincia es tal que se espera que, de cara octubre, el Presidente refuerce la campaña en tierras bonaerenses con una serie de actos temáticos. En la quinta sección, con militantes. En la octava, con empresarios. En la cuarta, con entidades vinculadas al campo; en la tercera, con la juventud, y en la sexta, vinculada al sector energético.
También tiene planeado recorrer provincias de la región central.
Francos: “Hay una operación”
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, negó que el Gobierno tenga participación en la filtración de los audios atribuidos a Karina Milei. Según Francos, el episodio responde a una “operación política” coordinada por sectores opositores, destinada a debilitar al oficialismo en medio de la campaña. La controversia se originó tras la difusión de grabaciones que supuestamente muestran conversaciones privadas en la Casa Rosada. Uno de los audios se atribuye a Karina, en el que la funcionaria asegura que “tenemos que estar unidos”, dijo.